Las diosas y las nubes (II)

Los filantrópicos feacios

Resulta muy verosímil que los feacios sean una invención genuinamente homérica. Tal vez a partir del recuerdo idealizado de otros pueblos, como el minoico. Tal vez también enraizados en un arquetipo profundo y universal de país de cuento de hadas. En cualquier caso se revelan como la bisagra perfecta, la última escala entre las peripecias fantásticas de Odiseo y el comienzo real de su regreso a Ítaca y su reencuentro con lo cotidiano.

Odiseo llega a Esqueria, tierra de los feacios, completamente desnudo tras haberlo perdido todo: sus naves, sus hombres, sus tesoros, su ropa. Es como un renacer. Incluso su proverbial astucia, su propensión a la desconfianza, su mente calculadora parecen no tener ningún efecto entre este pueblo siempre dispuesto a acogerlo, ya desde el primer encuentro con Nausícaa, que le salva la vida. De pronto encuentra que nadie allí quiere instrumentalizarlo. No debe persuadir ni convencer a nadie para salvar el pellejo. Lo lavan, le dan vestidos, lo alimentan, lo sientan a la mesa del banquete en ese palacio lleno de autómatas de oro y tapices maravillosos. Llora, finalmente, al escuchar al aedo Demódoco cuando canta sobre Troya y se reconoce a sí mismo como personaje del canto. Hasta que no puede más que confesarle al rey Alcínoo, el rey paternal y bonachón del cuento, «Soy Odiseo, el hijo de Laertes».

Pero entre todos esos dones, recibe de ellos el más preciado, el más valioso en aquella sobremesa interminable: le conceden su tiempo y su atención para que, sin propósito ni fin alguno, les cuente su historia.

Al alba lo llevarán a Ítaca, dormido. Y allí despertará, mientras los feacios, con toda su filantropía, se esfuman como un sueño. Poseidón, iracundo como de costumbre, convertirá su nave en piedra como una puerta que queda sellada para siempre. Y qué lejos, qué imposibles parecerán ya, entre las garrapatas que se adueñan del pobre perro Argos o la mediocre y mundana maldad de los pretendientes, cuando el universo, de pronto, ha vuelto a ser adulto.

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Publicado: 20/06/26

Última actualización: 20/06/26


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